Por que la vida es… ¡Urgente!
Tic. Tac.
Tic. Tac.
Los segundos se van y no vuelven jamás.
Tic. Tac.
Tic. Tac.
Tic. Tac.
La vida no espera. Con o sin ti, ella transcurre. La oportunidad para avanzar o la posibilidad de retroceder son las dos caras del potencial productivo de cada segundo.
Te toca a ti escoger. Te toca a ti hacer el esfuerzo de hacer hábito lo que ya sabes.
Te toca a ti ser líder de tu propio destino—de ese que se constituye progresivamente en tu hacer o dejar de hacer.
Depende de ti que te adueñes de las decisiones que te van a llevar a hacer más de lo que te suma y menos de lo que te resta, te impide o te deja poco en relación con el preciado tiempo que consume.
Está en ti escoger por qué camino transitar mayormente la travesía temporal de tu vida: el del líder que se adueña de sus oportunidades para hacer algo hoy por lo que quiere disfrutar y lograr, o el de quien reacciona ante lo urgente y por descuido o desgano, permite que las arenas del tiempo se le escurran de las manos.
Recuerda también que el camino del líder, en realidad, no carece de la urgencia. Es sólo que la urgencia surge en ese andar de adentro hacia afuera.
Es la urgencia que proviene de la ambición. Del entusiasmo. De la visión de oportunidad. Del deseo por lo que es posible. Del amor por vivir lo que no aguanta ni un segundo más por manifestarse.
Es la urgencia que te hace estar aquí y ahora, por que sabe que el momento que no se disfruta se va.
Es la urgencia que te lleva a hacer con celeridad lo que sabes que tienes que hacer para lograr lo que quieres alcanzar.
Es la urgencia que impulsa tu estar presente y tu andar adelante, porque sabe que el momento para vivir tu vida al máximo no es después…
Es ¡Ahora!
